Antecedentes

El consumo de drogas en la población iberoamericana ha experimentado un importante aumento durante la última década. La Oficina de Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONUDD) y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD/OEA), ha publicado el “Primer estudio comparativo sobre consumo de drogas y factores asociados en población de 15 a 64 años” (2008). Los datos revelan que la prevalencia de consumo es especialmente preocupante por las proporciones alcanzadas en población juvenil. Alcohol, marihuana y cocaína son las sustancias con mayor tasa de consumo, si bien otras sustancias de abuso suponen una importante amenaza para la salud pública. Ante este escenario, las administraciones públicas y la sociedad en general se han movilizado con el objetivo de ofrecer una respuesta eficaz tanto desde la prevención, como el tratamiento y la reinserción.

La rápida aparición de consumos emergentes se traduce en un grave problema de salud pública cuya resonancia provoca alarma social. Todo ello exige adoptar medidas urgentes, dirigidas a la formación de profesionales preparados para afrontar labores de prevención y tratamiento. Ambas son áreas de conocimiento que requieren un alto nivel de especialización, y que resultan novedosas por tratarse de problemas de salud pública de nueva aparición.

Como ocurriera en España en la década de los ochenta, las administraciones públicas iberoamericanas se encuentran con el problema de no contar con suficientes profesionales formados en estas especialidades, al tiempo que la demanda de tratamiento y asesoramiento sigue creciendo. En este contexto, las Universidades juegan un papel importante de capacitación, a la vez que su vinculación con ONGs y otros recursos públicos y privados de intervención las convierte en puente entre la investigación y la experiencia.

En el año 2000 se reunieron siete universidades iberoamericanas (2 españolas y 5 americanas) con la intención de ofertar una docencia de posgrado en materia de prevención y tratamiento del consumo de drogas. Tras dos años de trabajo quedó constituido un equipo docente, el material didáctico se virtualizó y se abrió la matrícula de la primera promoción de la Maestria Internacional On-Line en Drogodependencias -MIOLD- (www.unireddrogas.org). Desde entonces han transcurrido 8 años de intensa actividad, la MID ha culminado su tercera promoción y ha ofrecido formación postgrado a más de doscientos cincuenta estudiantes de casi todos los países de íbero América.

La enriquecedora experiencia acumulada nos permite mirar hacia atrás con perspectiva, y concluir un balance definidamente positivo, si bien algunos aspectos académicos y de gestión debían ser revisados en profundidad.

Habida cuenta de que la demanda de formación especializada en adicciones sigue creciendo a la par que el consumo, que la oferta formativa sigue siendo insuficiente, y que la formación virtual constituye el medio más eficaz para cubrir las lagunas de conocimiento, nos encontramos en un momento crucial para impulsar una nueva red de universidades iberoamericanas capaz de ofrecer una oferta formativa adaptada a la realidad hispana.